miércoles, 3 de junio de 2026

¿Qué huella quieres dejar?




Hace cuatro años sentí esta misma necesidad que hoy siento de escribir: descargar mi mente y decantar mis emociones.

Quería escribirle al entonces presidente electo, Gustavo Petro, una carta para tratar de persuadirlo y pedirle, de corazón, que lograra dejar de incendiar al país. Que dejara de utilizar su discurso para crear más división, más dolor, y de alborotar esa rabia colectiva que tristemente arrastramos los colombianos.

Pero no lo hice.

Tal vez me abstuve de escribir por el momento personal que estaba atravesando, con unos asuntos familiares. O tal vez, inconscientemente, por el desaliento que se siente al ver llegar un líder que está cargado de odio y que lo deja ver cada vez que se pronuncia o toma decisiones.

Hoy, nuevamente, de cara a un nuevo cambio de gobierno, vuelvo a sentir esa necesidad tan propia de escribir, de decantar emociones, de limpiar y de recibir claridad, que es justamente lo que la escritura me trae a mí.

Tal vez hoy sí estoy más decidida a hacerlo porque veo una luz. Una esperanza de que esto termine.